El día se desdobla como estos papeles: fragmentos de decisiones, cuentas pendientes, momentos que a veces no terminan de encajar. Pero esta noche no es para ordenar todo, es para soltar.

No necesitas resolverlo todo antes de dormir. Solo reconocer que hiciste lo que pudiste con lo que tenías. Lo demás puede esperar.

Descansa. Mañana, con la mente más clara, todo encuentra su lugar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *