LÉEME CUANDO TODO VAYA MAL

Hay una gran diferencia entre estar cansados y tirar la toalla.

Es natural que el cansancio haga que desvariemos. Que algunos problemas ameriten calma, porque algunas soluciones nacen del descanso, de poner la mente en frío y buscar la solución.

Tirar la toalla es desistir, es dejar que nos gane el desánimo, es permitir que el hecho de sentirnos derrotados en una batalla, haga que no queramos participar en las demás. Y la pelea más fuerte es ahí, en nuestra mente. El lugar en el que podemos tomar la decisión de no dejarnos persuadir por los problemas. El sitio en el que conseguimos paz y fortaleza. El templo para que nuestras ideas fluyan y sepamos hacia dónde queremos ir.

Si queremos algo y es tan grande para hacernos sentir que nuestra vida tiene un propósito, créeme que ni el tiempo, ni el dinero, ni las derrotas, ni los problemas, pueden arrebatárnoslo.

NO TIRES LA TOALLA…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *